fbpixel New Management Plan Approved for the Cordillera de Coiba Hope Spot in Panama - Mission Blue

March 23, 2022

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Spanish version below.

Héctor Guzmán, marine conservation biologist of the Smithsonian Institution, worked on the development and drafting of the plan for the management of the expanded protected area. He is also the Champion of the Cordillera de Coiba Hope Spot. To learn more about this Hope Spot, click here.


In June 2021, Panama expanded the Cordillera de Coiba Marine Protected Area from approximately 17,000 to 68,000 square kilometers, accomplishing the goal of the Global Biodiversity Framework’s “30×30 Initiative” to protect 30% of the marine areas of the country by 2030. Less than a year later, in February 2022, Héctor Guzmán, a marine biologist with the Smithsonian Tropical Research Institute (STRI), together with a multidisciplinary consulting team, delivered the final management plan for the expanded protected area that was recently approved by the Ministry of the Environment of Panama, according to resolution number DM-No. 0089-2022 of March 3rd, 2022.

 

(c) Max Bello

 

The expanded Cordillera de Coiba protected area, located 100 km south of Coiba National Park, is unique in that it has several underwater mountain ranges teeming with undiscovered biodiversity. This ecosystem protects fourteen marine mammal species that use it as a migration and feeding area like the blue whale, the sperm whale and the northern fin whale, as well as sea turtles, marlins, sharks and other species, most of which are vulnerable or endangered according to the International Union for Conservation of Nature (IUCN).

 

Blue Coral (Distichopora robusta) growing on submarine rock outcrops at approx 15-20 M depth off the SW corner of Jicarita Island. This unique coral species was first discovered here at this location, and is only known from small areas of Coiba National Park and some nearby sites in the Gulf of Chiriqui. (c) Tim Laman

 

The expansion of the Cordillera de Coiba marine protected area improves the connectivity of the Eastern Tropical Pacific Marine Corridor, strengthening the conservation and sustainable use of protected waters between Isla de Coco in Costa Rica, Galapagos in Ecuador, Malpelo and Gorgona in Colombia and Coiba in Panama.

“Months of hard work with our consulting team and more than 20 citizen consultations allowed us to design and justify the extension and the Management Plan of the Cordillera de Coiba protected area,” said Guzmán. “Thanks to the funds from the Wyss Foundation and STRI and the support of the MissionBlue Foundation, the Migramar Network and the local authorities for making this work possible.”

 

Humpback whales (c) Candy Real

 

“It was a new experience for me to be able to coordinate with Hector such a large conservation effort for Panama, and we succeeded,” said Marco Díaz, general coordinator of the consulting team.

The plan entirely prohibits fishing in two thirds of the protected area, and only sustainable fishing, such as pole and line fishing, is allowed in the remaining third, which must be regulated appropriately. This will reduce bycatch of migratory species, which endangers the health of the oceans.

 

Diver and turtle (c) Juan David Paris

 

It also proposes a novel and dynamic zoning that must be re-evaluated every two years in adaptation to climate change and fisheries management, as well as a governance committee made up of representatives of the different local and international stakeholders for administration of the management plan. Among other things, the committee will ensure the approval of scientific research in the area, establish policies for the conservation and sustainable use of the protected area and manage the required assistance for meeting its objectives and improving its conditions.

“Thanks to the Blue Nature Alliance consortium, we were able to obtain additional funds for Panama to establish, for the first time in the country, a satellite monitoring system for the fishing fleet, which allows us to eradicate illegal fishing and control legal fishing,” Guzmán said. “This will be a genuinely protected area”

 

Sea stars over rhodolith (c) Kevan Mantell

 

For STRI director, Joshua Tewksbury, it is a source of pride that the Institute has been part of the multidisciplinary interagency team that developed the justification for the expansion and the management plan for the expanded Cordillera de Coiba protected area and hopes to continue making science-based collaborations that allow the country to fulfill other milestones in favor of sustainability.

The Smithsonian Tropical Research Institute, headquartered in Panama City, Panama, is part of the Smithsonian Institution. The Institute furthers the understanding of tropical nature and its importance to human welfare, trains students to conduct research in the tropics and promotes conservation by increasing public awareness of the beauty and importance of tropical ecosystems.


Se aprueba nuevo Plan de Manejo para el área protegida de la Cordillera de Coiba

El biólogo marino y conservacionista del Instituto Smithsonian, Héctor Guzmán, trabajó en el desarrollo y redacción del plan para el manejo del área protegida ampliada.

En junio de 2021, Panamá amplió el área marina protegida de la Cordillera de Coiba de 17 mil a 68 mil kilómetros cuadrados aproximadamente, cumpliendo anticipadamente con la meta de la “Iniciativa 30×30” del Marco Mundial de la Diversidad Biológica de proteger el 30% de las áreas marinas del país para el 2030. Menos de un año después, en febrero de 2022, el biólogo marino del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) Héctor Guzmán, junto a un equipo consultor multidisciplinario, entregó el plan de manejo final para el área protegida ampliada que fue recientemente aprobada por el Ministerio de Ambiente de Panamá, según resolución número DM-No. 0089-2022 del 3 de marzo del 2022.

El área protegida ampliada de la Cordillera de Coiba, ubicada a 100 km al sur del Parque Nacional Coiba, es única en que cuenta con varias cadenas montañosas submarinas llenas de mucha biodiversidad por descubrir. Es un ecosistema que resguarda catorce especies de mamíferos marinos que la usan como zona de migración y alimentación, como la ballena azul, el cachalote y el rorcual del norte, además de tortugas marinas, peces picudos, tiburones y otras especies, en su mayoría vulnerables o en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

La ampliación del área marina protegida de la Cordillera de Coiba mejora la conectividad del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical, fortaleciendo la conservación y el uso sostenible de las aguas protegidas entre Isla de Coco en Costa Rica, Galápagos en Ecuador, Malpelo y Gorgona en Colombia y Coiba en Panamá.

“Meses de arduo trabajo con nuestro equipo consultor y más de 20 consultas ciudadanas nos permitieron diseñar y justificar la extensión y el Plan de Manejo del área protegida Cordillera de Coiba”, dijo Guzmán. “Gracias a los fondos de la Fundación Wyss y STRI y al apoyo de la Fundación MissionBlue, la Red Migramar y las autoridades locales por hacer posible esta labor”.

“Fue una experiencia nueva para mí el poder coordinar con Héctor este esfuerzo de conservación tan grande para Panamá, y lo logramos”, dijo Marco Díaz, coordinador general del equipo consultor.

El plan prohíbe completamente la pesca en dos terceras partes del área protegida, y en el tercio restante permite únicamente la pesca sostenible, como por ejemplo la pesca conocida como caña y línea (pole and line), que deberá regularse apropiadamente. Eso reducirá la pesca incidental de especies migratorias, la cual pone en peligro la salud de los océanos.

También propone una zonificación de usos novedosa y dinámica que debe reevaluarse cada dos años en adaptación al cambio climático y manejo pesquero, así como una gestión del plan de manejo basada en un comité de gobernanza balanceado, conformado por representantes de los distintos grupos locales e internacionales interesados. Entre otras cosas, el comité velará por la aprobación de las investigaciones científicas en la zona, establecerá las políticas de conservación y uso sostenible del área protegida y gestionará ayuda para el cumplimiento de sus objetivos y el mejoramiento de sus condiciones.

“Gracias al consorcio Blue Nature Alliance pudimos conseguirle fondos adicionales a Panamá para establecer por primera vez en el país un sistema de monitoreo satelital de la flota pesquera, que permita erradicar la pesca ilegal y controlar la legal. Esta será un área genuinamente protegida”, dijo Guzmán.

Para el director de STRI, Joshua Tewksbury, es motivo de orgullo que el Instituto haya sido parte del equipo interinstitucional multidisciplinario que desarrolló con tanta dedicación la justificación para la expansión y el plan de manejo para el área protegida ampliada de la Cordillera de Coiba y espera continuar realizando colaboraciones basadas en la ciencia que permitan al país alcanzar otros hitos en pro de la sostenibilidad.

El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, en ciudad de Panamá, Panamá, es una unidad de la Institución Smithsonian. El Instituto promueve la comprensión de la naturaleza tropical y su importancia para el bienestar de la humanidad, capacita estudiantes para llevar a cabo investigaciones en los trópicos, y fomenta la conservación mediante la concienciación pública sobre la belleza e importancia de los ecosistemas tropicales.

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